Ayer terminó junio. Este año está siendo una auténtica locura de escritura.
En solo seis meses he escrito una cantidad enorme de palabras, he presentado dos relatos a sendos concursos literarios (pequeños, eso sí) y estoy preparando la publicación de mi antología de relatos de ciencia ficción y fantasía, «La Emperatriz Infinita y otros cuentos imposibles».
A la vez, me he embarcado en otros proyectos personales y profesionales en esa otra parte de mi vida que camina por su propio sendero.
Lo mejor de todo es que las ideas no se agotan. De hecho, ya he empezado a tomar notas para mis dos próximas historias:
- Una novela: Que cerrará la trayectoria de un personaje que nació en los primeros relatos de la antología y que ha seguido viviendo aventuras a lo largo de la obra. Su historia merece una conclusión por todo lo alto.
- Un relato extenso: En un formato similar a los de la antología, pensado para rondar las 20.000 palabras (o lo que la propia historia pida a medida que avance; con las palabras nunca se sabe).
Me encantaría seguir escribiendo y compartiendo relatos breves aquí en el blog, aunque de momento el tiempo no da para más: el día tiene las horas que tiene y toca concentrarse en la edición.
La buena noticia es que, por fin, la publicación y la preventa de la antología están muy cerca. ¡En unos días os traigo más noticias!


